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Jóvenes eternamente.

domingo, 11 de julio de 2010

Los demonios interiores

Veo Cosas en la oscuridad, susurrando cosas sin sentido, sin imagen, volando como pedazos de vidrio sin nombre, ni color, ni olor...
He Vagado por las inmensidades, me he visto a mí mismo, Blanco y puro, renacido en un mundo desconocido, con mis reglas y creencias Rotas por el Aire, caminando sin descanso por la senda del Dolor.
Sin saber que era perseguido, por aquellas cosas. Hasta que una vez, consiguieron rodearme y me detuvieron. Y por primera vez, lo vi...
Vi aquellas cosas que se acercaban, susurrando cosas volando como pedazos de vidrio sin nombre, sin color, y sin olor desde sus bocas rotas.
Al principio no entendía nada, y ellos no parecieron atacarme, sino que permanecieron ahí, tras de mí, pacientemente como esperando. Y entonces, ya acostumbrado a ello, caminé de nuevo.
Yo soy puro y Blanco, Bueno y amable. No conozco el Dolor, no conozco el Miedo.
Pero durante el Viaje, encontré a una niña en el camino, estaba sola vestida con ropas mojadas y descalza. Yo seguí caminando, hasta que llegué a su lado.
Ví entonces que aquella niña de oscuros cabellos me miraba y sonrió:
Yo no supe porqué, pero en aquel instante, creí saber quién era...
"IGNORANCIA"


- Cité. Pero, ¿porqué ahora? Yo soy puro y Blanco, Bueno y amable. No conozco el Dolor, no conozco el Miedo...
Ella asintió y me tendió una mano.
"DESDE AHORA, ESTAS OBLIGADO A LLEVARME CONTIGO"
Y así fue... Como ella vino conmigo. Era casi invisible y no la podría ver a menos que así lo quisiera ella o yo la buscara.
Aquellas cosas Negras que me seguían se Revolvieron tras de mí, incómodas, tras recoger a la Ignorancia, mas, no les hice caso... Y seguí caminando.
Tras Ver las Inmensidades, encontré a una mujer en el Camino, estaba sola, sin ropa y descalza. Yo seguí caminando, hasta que llegué a su lado.
Ví entonces que Aquella Mujer de oscuros Labios me miró y gimió.
Yo No supe porqué, pero en aquel instante, creí saber quien era...
"LUJURIA"


- Cité. Pero, ¿porqué ahora? Yo soy puro y Blanco, Bueno y amable. No conozco el Dolor, no conozco el Miedo... Pero Hallé la ignorancia.
Ella asintió y no fue precisamente la mano lo que me tomó. Sentí arder mi cuerpo, y me gustó.
"DESDE AHORA, ESTAS OBLIGADO A LLEVARME CONTIGO"
Y así fue, como ella vino conmigo. No podría verla, pero la sentía y tenía que satisfacerla.
Aquellas cosas Negras que me seguía se Revolvieron tras de mí, incómodas, tras recoger a la Lujuria, mas, no les hice caso... Y seguí caminando.
Tras ver mucho camino atrás dejado, Encontré a una anciana en el camino, estaba sola, vestida de negro y calzada. Yo seguí caminando, hasta que llegué a su lado.
Ví entonces que Aquella Mujer de oscuros Ojos me miró y esbozó una Mueca.
Yo No supe porqué, pero en aquel instante, creí saber quien era...
MALDAD


- Cité, pero ¿porqué ahora? Yo Antes era Puro y Blanco, Bueno y Amable. Aún no conozco el dolor, ni el Miedo Pero hallé la Ignorancia y Satisfice mi Lujuria.
Ella Asintió y me tomó, no la mano, sino el alma.
DESDE AHORA, ESTAS OBLIGADO A LLEVARME CONTIGO
Y así fue, como ella Vino conmigo. No podía verla. Pero la sentía y ella llegaba a Dominarme de ve.ras.
Aquellas cosas Negras que me seguía se Revolvieron tras de mí ya no tan incómodas, tras recoger a la Maldad, mas, no les hice caso... Y seguí caminando.
Y llegó un instante en el que llegué al pie de un cruce.
Hubo allí un hombre sentado, en pose lastimera y mano tendida. Blanco su cabello, sollozos ahogados salían de sus labios y lágrimas sus ojos lloraban.
Me estremecí.
Aquel hombre me miró
Y dijo:
Aquel a quien ves, podrías ser tú.
Aquellas cosas Negras se Revolvieron Y Rieron.
Y después volvió a decir:
Aquel a quien Destruyes puede ayudarte.
Aquellas cosas Negras se Revolvieron Y Rieron.
Y el Hombre habló por tercera Vez:
Aquel a quien amas, puede Traicionarte.
Aquel a quien perdonas, puede castigarte.
Aquel a quien salvas, puede condenarte.
Aquel a quien proteges, puede Atacarte
Aquel a quien Odias, puede amarte
Aquel a quien haces Reír, puede llorar
Aquel a quien haces llorar, puede Suicidarse
Aquel a quien golpeas, puede Curarte
Aquel a quien Curas, puede Golpearte
Aquel a quien Regalas, puede Robarte
Y por fin, el hombre quedó sentado y en silencio, gacha la cabeza Rota su lengua y Maldita su vida. Pues murió recitando estas palabras.
Y aquellas cosas Negras que me seguían, Gritaron
Aquel a quien Recoges Puede Abandonarte
Miré atrás, a aquellas cosas Negras que, hasta entonces, nunca miré:
Allí estaban, la Niña. La Mujer y la Anciana.
Y supe, que hablaba al espejo y que aquel hombre muerto ...
... Soy Yo ...

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